
Título: “Emiliano Zapata, un soñador con bigotes”
Autor: Guillermo Samperio
Fecha de publicación: Septiembre 2004
_ "En la vida, como en las camisas, existe un revés que nunca solemos tomar en cuenta. Y es que cuando uno revisa las vidas de las personas famosas le da por imaginar que desde muy chiquitas tenían la idea de dedicarse a eso que las catapultó a la fama. “
Pensemos si cuando Victoriano Huerta era niño y alguien le preguntaba qué quería hacer en el futuro, respondía: "Yo de grande quiero ser traidor a la Patria!". O si Porfirio Díaz niño contestaba muy feliz: "Yo voy a ser dictador!". (Jajaja la verdad, jajaja, yo de pequeño decía QUIERO SER TERRORISTA BIOLÓGICO, y heme ahorita trabajando con microorganismos, chan chan chan, jajaja. No es cierto, la verdad quería ser veterinario, pero me mordieron 3 perros en una semana, así que ahí murió mi amor a los perros)
_"Va a estar difícil que sigamos licenciando a la tropa" _le dijo Zapata a Madero con mucha tranquilidad, como quien comenta que en un rato va a empezar a llover.
"Pero ¿por qué?
"Pues por todo ese revuelo que andan haciendo los hombres de Huerta. Mucha paz, mucha paz dice el gobierno federal por un lado, mientras que por el otro nos manda a su mejor sabueso, dizque para venadearnos. ¿Pues en qué quedamos?
Y Madero no contesta.”
Cuenta la historia de Emiliano Zapata y como su niñez influyó muchísimo en lo que se llegó a convertir de grande, un revolucionario que solo pedía igualdad. Para Emiliano niño era horrible ver como las personas del pueblo trabajaban a sol y a sombra sin descanso y solo ganaban para pasar el día, mientras que los hacendados prácticamente no hacían nada y tenían todas las comodidades que quisieran.
Sin embargo no todo era gris en la vida de Emiliano, siempre que terminaba sus labores se iba a jugar con su hermano Eufemio, su mejor amigo Francisco (mejor conocido como Chico), se conocían desde muy pequeños y ninguno de los dos recordaba desde cuándo eran amigos. Andaban juntos a todas partes, y ambos eran muy parecidos pero diferentes al mismo tiempo. Mientras que Chico era siempre muy expresivo, Emiliano se guardaba tanto alegrías como tristezas. Esto comenzó un día de su cumpleaños. Emiliano esperaba muy ansioso de regalo una gran comida con carne de puerco en salsa verde y verdolagas (como Chico lo había tenido en el suyo, pues era el platillo preferido de ambos), sin embargo a sus padres esa temporada no les había alcanzado el dinero y de comida tuvo un plato de frijoles y tres tortillas.
Emiliano se soltó a llorar pues él quería su comida, de nada sirvió que sus padres lo trataran de convencer de que en cuanto tuvieran dinero le harían su comida, aún así salió corriendo de la casa, y cuando regresó, sin hacer ruido, pues aún seguía molesto, encontró a sus padres llorando pues se sentían impotentes de no haber podido dar a su hijo el regalo que él esperaba por falta de recursos. Emiliano se sintió muy mal, pues su berrinche había hecho que sus padres estuvieran tristes, así que se fue al campo a cortar verdolagas y otras yerbas para llevárselas a su madre. Entra a su casa haciendo mucho ruido para que sus padres tengan tiempo de secarse las lágrimas y le dice a su madre:
_"Ahora solo nos faltan los tomates!"
_"Pero no tenemos la carne hijo..."
_"No hace falta ma, frijoles con verdolagas es lo que quiero de regalo.
Todas estas experiencias marcaron el destino de Emiliano Zapata. Cuando creció, se enlistó en el ejercito (irónicamente contra el que lucharía tiempo después), sin embargo Emiliano no duraría más de 40 días pues fue dado de baja por influencia de Ignacio de la Torre, dueño de la Hacienda de Tenextepango para que fuera el encargado de cuidar sus caballos, como que Emiliano tenía un sexto sentido con los caballos, era cosa de que se le quedara viendo a los ojos al más brioso corcel, para que éste se quedara como hipnotizado y cumpliera cada una de las órdenes de Emiliano. El libro termina obviamente con la muerte del Revolucionario, pero la forma en que cuentan la historia se me hace muy entretenida.
Este libro tiene un significado especial para mí, porque me lo prestó mi prima de 9 años, ya que veía que Pancho me prestaba libros y ella no se quiso quedar atrás. El libro es para niños y no les comenté antes para que no se predispusieran. No importa si lo leen o no, en lo particular a mi me agradó muchísimo y se los recomiendo, es lectura de una ratito pero amena eso sí.
*Esta reseña se la dedico a mi niña, que no solo me recordó que es ser niño de nuevo, sino que me ha enseñado a vivir cada día al máximo. :) // Henry